Indra ingresará 600 millones en tres años por el contrato del futuro caza europeo

Indra ingresará más de 600 millones de euros en tres años después de obtener la adjudicación de varios proyectos relacionados con la llamada Fase 1B del Futuro Sistema de Combate Aéreo (FCAS por sus siglas en inglés). La empresa tecnológica actuará como coordinador nacional del programa en España y establecerá una sede y un centro de trabajo dedicados exclusivamente al proyecto. Se estima que este programa creará más de 1.000 empleos directos altamente calificados, de los cuales más de 400 serán en Indra.

«El desarrollo del Sistema de Armas de Siguiente Generación (NGWS), uno de los componentes clave del FCAS, consolida a Indra como el líder de la industria española y uno de los principales actores tecnológicos en la defensa europea», afirmó Ignacio Mataix, CEO de la compañía, durante la ceremonia de firma. Indra colaborará en este programa de defensa con Dassault Aviation y Airbus DS Alemania, ambas empresas coordinadoras nacionales que representan a Francia y Alemania.

Estas tres empresas serán responsables, según Mataix, del «desarrollo de sistemas tecnológicos de última generación», que incluyen «guerra electrónica, radares, sistemas de misión e integración de comando y control, así como defensa aeroespacial». En la Fase 1B, se abordará la evolución y maduración de diversas tecnologías que convertirán al NGWS/FCAS en «el sistema de sistemas de combate aéreo más avanzado del mundo». Además, se promoverá la digitalización del sector y el desarrollo de nuevas tecnologías de doble uso, aplicables tanto en el ámbito civil como militar en diversos sectores.

Según el CEO de Indra, este sistema de sistemas tiene como objetivo «no solo reemplazar a los cazas en servicio en la actualidad, sino también convertirse en el núcleo de un sistema de combate que incluye, además de un caza de nueva generación, plataformas no tripuladas, sensores, tecnología de baja observabilidad y, sobre todo, una nube de combate que permitirá la operación colaborativa de todos estos activos, gestionando toda la información del combate aéreo y, en el futuro, de todo el campo de batalla digital».

Esta primera fase establecerá las bases para la Fase 2, que durará otros tres años, con el objetivo de finalizar el programa en 2029 con un demostrador funcional. Se prevé que las primeras demostraciones en vuelo estén operativas alrededor de 2028 y que el sistema esté en servicio para 2040. España participará en el 33% de todos los desarrollos tecnológicos del programa.

El «sistema de sistemas» interconectados funcionará mediante la integración de un avión de combate de siguiente generación (NGF), diversas plataformas no tripuladas, ‘remote carriers (RC)’ y una Nube de Combate (Combar Cloud) que será el elemento facilitador del conjunto del sistema. A partir de tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, big data o edge computing, la Nube de Combate proporcionará información para permitir «el combate colaborativo y la superioridad aérea a través de capacidades y servicios colaborativos multiplataforma sin precedentes».

Precisamente, Indra, junto con Airbus DS Alemania, serán uno de los contratistas principales de la Nube de Combate, mientras que Thales participará como socio en el desarrollo conjunto del elemento habilitador del concepto de «sistema de sistemas» para conectar las plataformas. Además, la compañía española liderará a nivel internacional el vertical de sensores, así como la definición y selección de la arquitectura final a nivel de NGWS, siendo parte del proceso final de demostración y validación global junto con los otros dos coordinadores nacionales.